
Creer...
creer...
Nuevamente.. siempre desconfiando....pero al fin y al cabo caigo como un infante...
...era un juego, vil y cruel...
yo, un simple trofeo de guerra...
...caí.
Traicioné...mentí... clavé un puñal en la espalda, ahora pago por mis deudas, a fuego, quema, duele, en silencio y soledad...
Maldito deseo al que no tuve la voluntad de resistirme, maldita piel, maldito pensar que te dejo entrar en mi cabeza, jugaste un juego perfecto, un ajedrez magistral.
Es cierto que el ser humano es el animal que se tropieza con la misma piedra una y otra vez.
La estupidez es propia sólo de nosotros.
Me dejas en la estratósfera y ahora caigo de bruces sobre el asfalto frio y gris...
De frente a mi invierno...y mi infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario